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La riqueza de Sanlúcar la Mayor tiene su expresión en la diversidad de puntos de interés y monumentos que se extienden por toda la ciudad. Ejemplos de todo ello son:

  • Iglesia de Santa María, siglo XIV.

  • Iglesia de San Pedro, siglo XIII.

  • Murallas del barrio de San Pedro, siglo .XIII.

  • Iglesia de San Eustaquio, siglo XIII-XIV.

  • Convento de San José, siglo XVIII.

  • Arquitectura civil.

Iglesia de Santa María

Podemos decir que la Iglesia de Santa María es anterior a San Eustaquio, puesto que la primera sirvió como modelo para la segunda.

El año de construcción de la Parroquia de San Lucas (como se conocía cuando se construyó) aún no está claro, las fechas oscilan entre 1214 y 1251 dependiendo de las teorías en las que nos basemos.

Actualmente, la teoría más plausible es que fue construida de nueva planta, aunque no se descarta que hubiese sido sobre una antigua mezquita árabe. La teoría de que tuviese origen mozárabe no tiene aceptación hoy en día.

En cualquier caso podemos decir que la Iglesia de Santa Maria la Mayor es estilo mudéjar y fue construida en el siglo XIII, teniendo añadidos de los siglos XVI y XVII.

En 1623, Sanlúcar es vendida a Don Gaspar de Guzmán por el rey Felipe IV (lo cual lo hizo ascender en la escala nobiliaria a Conde-Duque de Olivares). A partir de entonces, Sanlúcar pasó a formar parte del feudo y señorío de la casa de Olivares, cuyos territorios se extendían desde Santiponce hasta Escacena y Huévar. Es entonces cuando Sanlúcar pierde su condición de villa y pasa a tener la de Ciudad.

En ese mismo año (1623) se concedió por parte del Papa Urbano VIII, una “ bula de erección”, pasando a depender las iglesias de Olivares directamente de Roma y convirtiéndose en filiales de Santa María la Mayor de Roma.

Así pues se le atribuye al Conde-Duque de Olivares la denominación de “la mayor” para Sanlúcar y el nombre completo para Iglesia de Santa María. Para la iglesia principal (recordemos que antes se llamaba San Lucas), por influencia de la basílica de Roma (Santa Maria la Mayor); y para el caso del nombre de Sanlúcar la Mayor, para hacer mayor distinción con la de Barrameda, la cual pertenecía a los dominios del Duque de Medina Sidonia.

El templo consta de tres naves cubierta con techumbres de alfarje (techumbres mudéjares) y separadas por arcos de herradura que descansan sobre pilares y cuatro columnas pareadas.

La cabecera es poligonal y la bóveda que la cubre es de crucería gótica, unida a la nave central mediante un arco toral apuntado.La torre, situada en un ángulo, es ancha y sólida.Se encuentra constituida por dos cuerpos, el segundo de los cuales tiene nada menos que doce huecos para campanas, y una azotea rodeada de pináculos, rematando en chapitel. La torre fue modificada a finales del siglo XVIII, en 1772, añadiéndosele el cuerpo de campanas y el chapitel piramidal.

En su interior, podemos encontrar diversas maravillas. En el retablo mayor está la imagen de la Virgen del Rosario siglo XVII. En el sagrario podemos ver una pintura eucarística muy notable. En la nave izquierda está la capilla bautismal, cuya pila se remonta a 1400(S. XV), tallada en mármol.

En la nave izquierda, igualmente, podemos encontrar un retablo con una de las imágenes más notables, cual es la del Santísimo Cristo de San Pedro de gran valor artístico e histórico.

Otros retablos muestran diversas imágenes de los Siglos XVIII y XIX.

En la sacristía se conserva un tesoro de orfebrería con obras de gran valor en distintos estilos y metales.

Destaca el Coro, descrito brevemente en el diccionario de Madoz : según este “su sillería es de nogal y bonita”.

Iglesia de San Pedro

La iglesia de San Pedro del Castillo es la iglesia más antigua de Sanlúcar. Data del siglo XIII y está construida sobre una antigua mezquita árabe, hecho bastante común durante la reconquista, ya que resultaba mucho más rentable y práctico adaptar las antiguas mezquitas musulmanas al culto cristiano que crearlas de nueva planta.

Así pues se consagró la antigua mezquita de Solúcar al culto cristiano un día después de que el ejército castellano, a las órdenes del futuro Alfonso X El Sabio, tomara la ciudad, esto es, el día 29 de Junio de 1251, festividad de San Pedro, hecho por el cual la iglesia quedó bajo la advocación del Santo Apóstol.

Durante los primeros años de dominación cristiana sufrió muy pocos cambios, sólo los necesarios para que fuera posible la correcta realización de la liturgia cristiana. Hay que esperar hasta el siglo XIV para que se remodelara el templo en profundidad, concretamente para que se empezara a levantar sobre la antigua mezquita un nuevo templo cristiano. Lo mas significativo es el cambio de orientación al que se sometió el templo, ya que pasó de la orientación Norte/ Sur, a tener la orientación tradicional de las iglesias cristianas, es de decir de Este a Oeste.

En cuanto a su estructura, debemos reseñar que la iglesia de San Pedro (declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía) es una construcción de tres naves, como los otros templos de la localidad, con la particularidad de que las naves laterales terminan en un testero plano, lo cual la asemeja a otras iglesias mudéjares de la capital (como la de Santa Catalina o Santa Marina). Es de claro estilo mudéjar.

Las tres naves están separadas por columnas que sostienen arcos apuntados y la cubierta es de madera.

Tanta importancia o más que el propio templo tiene la torre, separada del mismo como es tradición en las mezquitas musulmanas y el antiguo cementerio de San Pedro. La torre de San Pedro es un antiguo alminar árabe separado de la mezquita por un patio o Sham, como ejemplo podemos citar la Mezquita de Córdoba. En estos patios normalmente se incluía una fuente para las abluciones. Para muchos profesores y autores de historia la torre constituye un ejemplo único en toda la arquitectura sevillana, al ser la torre que más separada está del templo.

El antiguo cementerio de San Pedro es sin duda un ejemplo único en toda Andalucía occidental, ya que no existe otro cementerio que se date de época musulmana que se encuentre tapiado. Los musulmanes no cerraban sus cementerios, siguiendo la tradición Griega y Romana. Sin embargo en la iglesia de san Pedro el cementerio estaba cerrado por un tapia de entre 1 y 2 metros de altura que lo convierten en un ejemplo único.

También es digno de destacar el prebisterio, que contiene un retablo barroco con columnas salomónicas y un lienzo central. La puerta del sagrario posee una pintura de San Juan bautista. El conjunto se data de finales del siglo XVII.

Iglesia de San Eustaquio

La Iglesia de San Eustaquio es de estilo mudéjar, y se encuentra situada en el punto más alto del centro histórico de Sanlúcar la Mayor. Según la tradición, se piensa que la iglesia de San Eustaquio se construyó sobre las ruinas de un antiguo templo romano dedicado al sol. Esta hipótesis, no del todo descartada, debe tomarse con ciertas reservas por una serie de consideraciones.

La Iglesia de San Eustaquio está constituida por tres naves separadas por arcos apuntados. En su interior podemos encontrar un retablo principal de estilo Barroco (siglo XVIII). A la izquierda hay un retablo rococó con una imagen de la Virgen de los Remedios y otra del Cristo de la Salud, ambas del siglo XVI. En la nave lateral derecha encontramos las imágenes de la Concepción y San José, esculturas del siglo XVI, y en la capilla del Sagrario se encuentra la Virgen de Fuentes Claras (siglo XV). Posee además imágenes, pinturas y retablos de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX.

En cuanto a la advocación de San Eustaquio, patrón de su Iglesia homónima y de Sanlúcar la Mayor, se sabe que en 1570 ya estaba considerado el patrón de nuestra localidad, pero fue durante la época del Conde-Duque de Olivares cuando se renovó el fervor por el mártir cristiano ya que, a la vuelta de la estancia en Roma como embajador de D. Enrique de Guzmán (padre del conde-duque), trajo a España numerosas reliquias, entre ellas las reliquias de San Eustaquio, las cuales fueron donadas a distintas instituciones como la catedral de Sevilla, al Hospital de los Venerables, entre otras.

Así pues, se podría decir que, en cierta manera, a causa de la estrecha vinculación de la casa de Olivares con Sanlúcar la Mayor, esta devoción por San Eustaquio se vio reforzada. Tanto es así que se encargó una talla de madera del santo, que data de los siglos XVI y XVII y que se piensa podría ser obra de Martínez Montañés.

San Eustaquio

De la historia de San Eustaquio, lo que se sabe viene dado por las obras del historiador romano Baronio, el cual lo cita en sus obras. Al parecer, su nombre original era Plácido y destacó como oficial al mando del ejército del emperador Vespasiano en Tierra Santa. También parece que asistió de cerca de la pasión y muerte de Jesús, ya que participó en las campañas de Judea e incluso pudo participar en la detención de cristianos durante la persecución que hubo de los mismos en los años posteriores. En resumen, Plácido acabó convirtiéndose al cristianismo y cambiándose el nombre por el de Eustaquio (que significa “bien firme y fiel cristiano”). Acabó siendo mártir junto con su familia en el circo de Roma.

El martirio de San Eustaquio, según parece, fue sonado en todo el mundo Romano puesto que es citado en bastantes fuentes. Fue encarcelado por no ofrecer sacrificios a los dioses paganos en las fiestas dedicadas a ello, y se le condeno a morir, junto con su familia y otros cristianos, en una caldera de bronce con agua hirviendo. Tras varios días de martirio murieron, pero no sufrieron quemaduras ni se tiznaron las ropas que llevaban. La fecha de su muerte se toma en Sanlúcar como fiesta local, es decir el 20 de Septiembre.

Convento de San José.

El convento de San José, más conocido por el de las Madres Carmelitas, se encuentra en la actual calle Real, por la cual pasaba el camino Real, el gran eje de comunicaciones que unía Sevilla y Huelva.

Así pues, la calle Real (o calle de Sevilla como también se le llamó en los siglos XVI y XVII) era el gran eje del comercio en la localidad. Por ella pasaban las mercancías y los viajeros que pasaban hacia o desde Sevilla y era un punto estratégico para cualquier actividad que se quisiese realizar con vistas al exterior.

El origen del convento de las madres carmelitas viene unido al nombre de una mujer que vivió a finales del siglo XVI y que tenía por nombre Beatriz.

Beatriz era hija de D. Bartolomé Rodríguez, miembro de una poderosa familia, en cuya casa se hospedaban frecuentemente los frailes franciscanos del Loreto cuando iban o pasaban por Sanlúcar. Debido a esta influencia de los frailes franciscanos, Beatriz decidió fundar un convento de religiosas y fue entonces cuando su padre, D. Bartolomé Rodríguez, compra una casa en la calle principal del pueblo, calle de Sevilla, atendiendo a los deseos de su hija, para poder ésta y cuantas quisieran, llevar una vida contemplativa. Así, a partir de 1580, empezaron a entrar doncellas en el convento.

La actividad de las monjas se reducía a la vida contemplativa y la costura, pero se les permitía salir a misa y a las celebraciones religiosas más importantes, como acudir a funciones de iglesia o a visitar los sagrarios en Semana Santa. Esta vinculación de las Carmelitas con la Semana Santa es notable, aún hoy es muy destacable la parada obligatoria que hacen las hermandades de Semana Santa a su paso por la puerta del convento, incluso hay hermandades que están muy ligadas a estas religiosas.

La época mas dura para este convento de religiosas vino a comienzos del siglo XVII cuando una gran crisis económica les afectó de tal modo que apenas tenían para poder sacar adelante el convento aún reduciendo los gastos al mínimo. Hasta tal punto llegó la necesidad que incluso se pensó en trasladar el convento a Triana o Écija.

Sin embrago, aparece de nuevo la figura de Don Gaspar de Guzman, Conde-Duque de Olivares que palió la situación haciéndose cargo de las deudas que soportaba el convento y de las necesidades de las religiosas y se convirtió en su patrono, consiguiendo así el favor de la orden de las carmelitas que tanto poder estaba adquiriendo en la España de los Siglos de Oro.

En el siglo XVIII el convento poseía numerosas tierras y un gran poder económico. Sólo en Sanlúcar acaudalaba 176.6 hectáreas de olivar y regadío, amén de tantas otras que también tenían en propiedad en Castilleja del Campo, Albaida, Villalba del Alcor y Benacazón.

Sin embargo, estas tierras les fueron arrebatadas durante las desamortizaciones de Mendizábal, a mediados del siglo XIX y su patrimonio se vio reducido al convento en sí mismo, tal como lo conocemos hoy.

Dentro del edificio cabe destacar la capilla y la gran zona de Huertas que da a la calle santa teresita del niño Jesús. Al ser un convento de clausura muy pocas personas tienen acceso a su interior. Pero uno de sus mayores tesoros no se encuentra en su interior, sino que esta expuesto en la calle Real, sobre la puerta principal del convento y no en muy buen estado de conservación. Se trata del magnífico azulejo de la Virgen del Carmen, probablemente del siglo XVI y en el cual aparece la Virgen coronada rodeada de nobles y santos y guardada por dos angelitos.

Arquitectura civil

.Esta hacienda, de hermosa silueta torreada, consta de una iglesia que hoy día se conserva. Este templo se encuentra construido en el mismo edificio de la hacienda, es decir, se encuentra incorporado a la estructura de la hacienda. Esta iglesia ejerció anteriormente de parroquia bajo la advocación de parroquia de San Francisco.

Tenemos que recordar la estrecha vinculación que con esta hacienda tiene la Hermandad de la Sagrada entrada de Jesús en Jerusalén (La Borriquita), visita obligada de cada año en su estación de penitencia, ya que esta la acogió durante algunos años, siendo así su sede temporal.

Hoy día la Hacienda Benazuza es un hotel de 5 estrellas gran lujo. A finales del siglo pasado fue adquirida por la familia Pablo Romero, hasta que en 1990 fue vendida para la construcción de un hotel con motivo de la Expo 92 de Sevilla.

Entre otras instalaciones, posee una biblioteca, una iglesia del siglo XVIII y un propio coto de caza de 3.000 hectáreas de extensión.

Actualmente el restaurante de Ferrán Adriá, "El Bulli", maneja la cocina del hotel Benazuza.

Si hablamos de arquitectura civil en Sanlúcar la Mayor no podemos olvidar un edificio de considerable valor, la “Casa de la Cilla del Cabildo”, del siglo XVIII, con gran portada de ladrillos y azulejos con el emblema del cabildo sevillano (actualmente reformada y perfectamentamente acondicionada para celebración de congresos y eventos).Los elementos con los que suele componerse el prototipo de “casa andaluza” son: fachadas amplias y encaladas, portadas resaltadas, puertas de madera claveteadas, ventanas con rejas sobre poyetes, con guardapolvos, tejados oremates; en el interior, el zaguán, el patio, el doblao o soberao. Ejemplos de estas casas podemos encontrarlas en las calles más céntricas del pueblo, tales como calle Real,calle Marquesa Viuda de Saltillo, calle Marín Feria, calle Concejal Becerril, etc.

Es importante señalar que la Junta de Andalucía da un nuevo paso en la declaración del casco histórico de Sanlúcar como Bien de Interés Cultural.(BIC).El Consejo de Gobierno declaró el pasado 14 de noviembre BIC, con la categoría de Conjunto Histórico, el casco antiguo de Sanlúcar la Mayor. Según la resolución publicada en el BOJA, la población destaca por su bien conservada trama urbana de origen medieval y por sus valores paisajísticos.El conjunto histórico comprende un área de 54,6 hectáreas, que abarca todo el núcleo urbano desarrollado desde el siglo XII hasta principios del XX.

También es destacable el conjunto histórico de las murallas Almohades de Sanlúcar la Mayor, que datan del siglo XIII. Actuación recientes e investigaciones sobre la zona han dejado ver que en todo este sector existe una gran riqueza por redescubrir.